Después de mi anterior artículo en el que escribí sobre la dificultad de Rosberg para hacerse con una victoria desde la pole y su dudosa fuerza mental para saber mantener tras él a Hamilton sería hipócrita por mi parte regalarle hoy una oda en forma de post al piloto alemán. Por eso, a pesar de todo, me mantendré en mi línea alabando al que para mí está siendo sin lugar a duda el rey del espectáculo ( o uno de ellos).